Recientemente, la ciudad está sometida a un nuevo racionamiento de agua. No obstante, algunas personas carentes de toda cordura, solo esperan que de la llave surja el líquido para darse a la tarea de derrochar, lavando el carro, los andens y hasta el perro.
Invito a todo el que ostente el gentilicio de cucuteño (así sea por residencia ) para que asuma el deber ciudadano de cuidar el preciado líquido, desde la casa hasta la oficina, implementando las mil y una estrategias de ahorro, para que Cúcuta no vuelva a sufrir la sed del desierto.
Basta con entrar a Google Earth y ver como nuestro alrrededor se convierte cada dia en un nuevo desierto. Recordemos que vivimos en "La Ciudad Verde de Colombia" y ese título es la invitación a ser cada dia un nuevo "Quijote" que enfrente "los molinos" de la falta de conciencia ambiental.
OSCAR OMAR ALDANA MARTÍNEZ